N o me sueltes amor, te pido.
A rde en mi piel la desidia de tus manos.
M i alma nace en la orilla de tus ojos.
A hogando todos los lamentos.
S on más tristes los días cuando cae la
tarde.
T e amo aún entre el olvido y la vida.
E stoy aquí, pero te oculta el horizonte.
La Maru.
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