Divago entre cuatro paredes,
ya no sé pensar,
Ni atino a la mesura,
No tengo ya cordura,
Me mata la fragilidad.
Tráfico con la verdad,
El dolor y el sociego
de una realidad tediosa.
Y solo pido una cosa,
Que se desvanezca este fuego.
La Maru.
Te ví pasar, en el momento menos esperado y sentí una extraña melancolía de aquellos días grises y aire fresco, cuando ansiosamente te espe...
No pienses, entrégate al amor
ResponderEliminarMuchas gracias por tu consejo.
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