Una tarde cualquiera, de esas que me asomo a mi balcón, no sé qué busco afuera, tal vez será la ilusión de tu imagen...y es ahí donde mi mirada se pierde entre el recuerdo y el olvido.
Quizá por la ausencia tan real, incambiable, persistente de este amor ausente, de amor enamorado y desgarrado, sangrado y tirado a un rincón.
Tarde de balcón, de agobio, de ilusiones perdidas, se me escapa un suspiro!
La Maru.
No hay comentarios:
Publicar un comentario