Escapó de mi ese fulgor
de rosas a media mañana.
Escapó de mi la ilusión
de un despertar
y querer sentir aquella pasión
de la que siempre viví enamorada.
Escapó de mi la mirada radiante
con aquel brillar infinito
cada vez que te pensaba.
Escapas de mi
y no hay más que decir; que sigo viva!
La Maru.
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