Es noche de invierno o quizá de infierno, es noche y las estrellas a lo lejos me hablan de ti.
Bien arriba ese lucero que observo buscando los recuerdos y allí es donde encuentro lo apasible de tus besos, de tu mirada tierna, es la recompensa que me da alegría en esta noche fría y de triste agonía.
La Maru.
Mi mirada a lo lejos es tuya, ese lucero son mis ojos y mis ansias de ti. Hermoso poema
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