Eres ese sueño que poco a poco se va desvaneciendo dentro de mí.
Amarte fue tan hermoso, mi mundo se llenó de colores, sus matices eran como verdaderas pinturas mágicas pintorescas.
Me veía como las mariposas entre las flores de un eterno Madrigal.
Pero el amor se llenó de espinas cuando el rosal se marchitó.
Hoy el recuerdo sucumbe ante el lejano horizonte, allá donde está guardado mi sueño de amor.
La Maru.
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