Sucumbo ante el tiempo.
Lo indecible de esta historia de amor, no importan las palabras, ya es lo de menos.
Ahora me enamoran tus silencios, siempre tan misterioso en tus códigos, silencios indescifrables en sentencia firme inapelable que al tiempo me iban ganando.
La Maru.
Sucumbo ante tus letras, cuanta belleza
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