Sí supieras que es un sufrimiento, el desearte y no tenerte.
Que las noches se vuelven eternas mientras en ti pienso, que en mi mente me retumba el reclamo de lo que siento, hacerte mío es mi pensamiento.
Ven! Qué quiero beberme tus caricias una a una.
Y disfrutar el suave vaivén de nuestros cuerpos sedientos, más luego sentir el alivio que corre cuando golpeas adentro.
Ven! Qué esta locura es mí tormento.
La Maru.
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